 |
Tan sólo era una niña muy pequeña, veía, sentía y oía lo que los demás no percibían, ¡no entendía nada! Sólo sabía que todo ello era real ¡yo lo sentía! No era una fábula... Me sentía extraña, diferente, no podía decir nada, porque aún siendo niña, sabía que no iban a entenderme.
Permanecí callada durante muchos años, pero un día... mi mente estalló, y ¡como no! Me llevaron a un psiquiatra, tenía principio de esquizofrenia (¡Según los médicos!)... Ningún médico captó nada; y lo mío..., ¡Dios mío!, era tan real..., lo veía con tanta claridad...
¡Yo no estoy loca! Me decía a mí misma una y otra vez, pero claro ¿cómo lo explicaba?, si no me entendían, no podía explicar nada.

|